Seth Hubbard está muriéndose de cáncer y ha decidido acabar con su vida. Es un hombre rico que no se fía de nadie, ni siquiera de su propia familia. Antes de ahorcarse en un árbol, escribe a mano un nuevo testamento, aunque sabe muy bien que esté escrito provocará una lucha encarnizada entre sus hijos y su sirvienta negra, la heredera principal. Jake Brigance es el abogado que recibirá este testamento por correo y que tendrá que defender la última voluntad de Hubbard. ¿Por qué decidió Seth dejar su gran fortuna a su sirvienta? ¿Estaba en su sano juicio después de los largos tratamientos de quimioterapia y de la ingestión continua de fuertes analgésicos? En La herencia, John Grisham nos transporta otra vez al mundo de Clanton, aquel pueblo sureño de su primera novela, Tiempo de matar.